Confesión de homicidio: El caso Artur Segarra y su posible repercusión en el juicio de Daniel Sancho

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La semana pasada, las autoridades de la isla de Koh Phangan, en Tailandia, encontraban los restos de Edwin Arrieta, un cirujano colombiano de 44 años, repartidos en diferentes bolsas de basura. La investigación indicaba que Daniel Sancho, hijo de Rodolfo Sancho, había sido la última persona en ver con vida a Arrieta. Este mismo fin de semana, Daniel admitía el asesinato y desmembramiento de su amigo.

El supuesto asesino se enfrenta a varios cargos, entre ellos homicidio premeditado, ocultamiento y sustracción de las distintas partes del cuerpo de la víctima para encubrir el fallecimiento o la causa del mismo, según informa el Bangkok Post. El joven se encuentra actualmente bajo vigilancia policial y está siendo representado por una abogada de oficio de Tailandia.

Las posibilidades de ser juzgado en España por este crimen son bastante bajas, ya que Tailandia no cuenta con un tratado de extradición con España. Además, si finalmente Sancho es juzgado y condenado, debería cumplir la mitad de su sentencia en Tailandia antes de poder solicitar la extradición para terminar de cumplir la pena en España. Este proceso sería muy complicado y el Ministerio de Asuntos Exteriores español tendría que intervenir para conseguirlo.

Tailandia cuenta con leyes férreas ante un homicidio, y sus cárceles no son de lujo

Sin embargo, Tailandia tiene unas leyes bastante férreas en cuanto a homicidios se refiere, pudiendo condenar a un acusado entre 15 y 20 años de prisión en los casos más leves. Las leyes del país también contemplan la posibilidad de aplicar cadena perpetua o pena de muerte en los casos de homicidio, por lo que optar por una extradición se hace una opción cada vez más lejana para Sancho.

El caso de Artur Segarra: de pena de muerte a cadena perpetua

Aun así, si el joven termina siendo sentenciado en Tailandia, pero se declara culpable, lo más probable es que se le aplique la cadena perpetua en lugar de la pena de muerte. Además, las penas de muerte para extranjeros en territorio tailandés no están bien vistas, y se pueden apelar, tal y como ya hizo en el pasado el español Artur Segarra, condenado a pena de muerte por el asesinato del empresario David Bernat en Bangkok.

Segarra, tas agotar todas las posibilidades, solicitó un indulto real al Rey de Tailandia Maha Vajiralongkorn. Este, junto con otros condenados, aceptó la petición de perdón real en 2020, y la sentencia de muerte de Segarra, conocido como el descuartizador de Bangkok, pasó a ser cadena perpetua.

Posibilidad de un indulto de la Casa Real

En Tailandia, las penas de muerte no se fechan al instante, lo que da tiempo al condenado a apelar a un perdón real. Muchas de estas condenas han sido conmutadas en el pasado. Por ello, Daniel Sancho, de resultar condenado a muerte por la justicia tailandesa, y tras agotar todas sus opciones, podría solicitar el indulto del Rey Vajiralongkorn.

Si este fuese el caso y se le concediese la gracia real, el presunto asesino tendría que cumplir parte de su pena en una cárcel tailandesa, conocidas por su crudeza y malas condiciones. Tras ese periodo, el sentenciado podría solicitar el traslado a una prisión española, con mejores condiciones, un proceso muy complicado pero no imposible.

La semana pasada, las autoridades de la isla de Koh Phangan, en Tailandia, encontraban los restos de Edwin Arrieta, un cirujano colombiano de 44 años, repartidos en diferentes bolsas de basura. La investigación indicaba que Daniel Sancho, hijo de Rodolfo Sancho, había sido la última persona en ver con vida a Arrieta. Este mismo fin de semana, Daniel admitía el asesinato y desmembramiento de su amigo.

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