París, 14 jun (EFECOM).- El Gobierno francés de Emmanuel Macron ha tomado conciencia de que su situación es desesperada y no duda en lanzar mensajes alarmistas que asustan todavía más a los mercados financieros, sumidos en la incertidumbre y la expectativa real de un triunfo en las próximas elecciones legislativas de la extrema derecha o de la izquierda.
El ministro de Economía y Finanzas, Bruno Le Maire, gran pilar de estabilidad en los siete años que lleva Macron en la Presidencia francesa, ha pasado esta semana a ser en el principal vocero de los peligros que acechan a la economía de su país y este viernes se explayó ampliamente sobre el riesgo real de una crisis financiera.
En una entrevista a la emisora France Info no sólo contestó por la afirmativa cuando se le preguntó por esa posibilidad, sino que se puso a hablar de la acción de su Gobierno en pasado.
“Con nuestro proyecto -señaló-, la deuda se podía financiar”, señaló, antes de subrayar “con los proyectos de la extrema derecha y de la extrema izquierda, esa deuda no se podrá financiar”.
Las encuestas que se han realizado después de que Macron convocó por sorpresa elecciones legislativas anticipadas el 30 de junio y el 7 de julio tras sufrir una derrota humillante en las europeas del pasado domingo predicen una nueva victoria de la extrema derecha de Marine Le Pen y Jordan Bardella, que obtendría al menos un 31 % de los votos en la primera vuelta.
El nuevo Frente Popular que reúne a los cuatro partidos de izquierdas -La Francia Insumisa (LFI), Partido Socialista (PS), Ecologistas y Partido Comunista Francés (PCF)- iría en segunda posición con alrededor del 28 % de los votos, mientras que el bloque macronista quedaría relegado a una tercera posición con menos del 20 %, lo que le daría un papel marginal en la nueva legislatura.
Le Maire advirtió de que los responsables de la crisis financiera que contempla serán “los que apliquen programas que no se aguantan”, en referencia directa sobre todo a la extrema derecha “con sus mentiras en el terreno económico y financiero” y al Frente Popular “con sus locuras y con sus delirios”.
Para justificarlo, destacó que desde que se convocaron las legislativas anticipadas y ha aparecido el escenario de un Gobierno dirigido por Bardella como primer ministro, o eventualmente de la izquierda -aunque mucho menos probable- la prima de riesgo ha pasado a estar “en el nivel más elevado en 17 años”.
En concreto, la diferencia de tipo de interés en los bonos a diez años alemanes -que se toman como referencia- y los franceses (ahora por encima del 3,20 %) ha subido hasta 74 puntos básicos.
Simplemente si se mantuviera esa situación, el coste de financiación de la deuda de Francia (que es de unos tres billones de euros) aumentaría este año en 600 millones de euros, y supondría 4.000 millones más en cinco años, avisó.
Según los cálculos de Le Maire, la rebaja del IVA (del 20 % actual a un tipo reducido del 5 %) que ha prometido Bardella en las primeras semanas de Gobierno si es elegido primer ministro para el combustible, el gas, la electricidad y la alimentación tendría un coste de 24.000 millones de euros para las finanzas públicas al año.
Si a eso se le suman los otros puntos del programa de la ultraderechista Agrupación Nacional (RN), y en particular la anulación de la reforma de las pensiones, el coste para las cuentas públicas sería de 100.000 millones.
Sin embargo, Bardalla se ha esforzado estos últimos días en insistir en que su acción al frente del Ejecutivo si gana el 7 de julio será “razonable” en el terreno económico, porque dice temer que la “herencia” que le va a dejar Le Maire incluya elementos escondidos que agraven la situación que ya se conoce.
Por eso hoy, en una entrevista al canal BFMTV, el dirigente ultraderechista volvió a matizar su antigua promesa de anular la reforma de las pensiones que está retrasando la edad mínima de jubilación de 62 a 64 años.
Ahora su compromiso es mucho más limitado: permitir a los que empezaron a trabajar antes de los 20 años jubilarse a los 60 si han cotizado como mínimo 40 años.
Sobre todo, Bardella afirmó que el ajuste de las pensiones se hará con “progresividad”, es decir, “en función de las circunstancias presupuestarias que voy a heredar”. EFECOM
ac/rcf/jla