A 30 años de la Copa Centenario, el recuerdo del Mellizo Guillermo Barrios Schelotto: “Era mi sueño de chiquito”

24

Mañana se cumplen 30 años del segundo título de Gimnasia en su historia, la recordada Copa Centenario. Un torneo que comenzó a mediados de 1993 por los 100 años de la AFA, que disputaron los 18 clubes de primera división (no la jugaron los descendidos Talleres y San Martín de Tucumán) y cuya final ante River el Lobo disputó el 30 de enero de 1994 con un inolvidable 3 a 1 sobre el River que dirigía Daniel Passarella, dos meses después campeón del Apertura.

La dinámica del torneo era una doble eliminación entre clásicos rivales (el Lobo ganó como local 1-0 y empató sin goles como visitante), para luego dividirse en ronda de ganadores y perdedores. El Lobo derrotó sucesivamente a Newell’s (1-0), Argentinos Juniors (2-1) y Belgrano (4-3 en los penales tras igualar 2 a 2) para llegar a la final contra los millonarios. La victoria con los goles de Hugo Guerra, Pablo Fernández y Guillermo Barros Schelotto desataron una enorme alegría en la ciudad, 64 años después del campeonato de 1929, el primer gran festejo mens sana.

Sergio Dopazo fue el goleador, Javier Lavallén atajó un penal bárbaro en aquel partido final, pero el Melli era y lo siguió ratificando por varios años más, la gran figura de ese equipo. Después llegaría Boca y el éxito nacional e internacional, pero antes fue Guillermo I, el Melli del Bosque, el preferido de los hinchas, seguramente el mejor jugador del Lobo en la era moderna. Con el recuerdo de su primer campeonato, después de muchos años, Guillermo Barros Schelotto aceptó un mano a mano con este medio para revivir las sensaciones de aquel título que lo marcó, en el club que le dio un nombre y le abrió las puertas a una carrera extraordinaria en el fútbol.

– Pasaron ya 30 años. ¿Cómo ves aquel torneo Centenario y como te ves a vos mismo, con 21 años y ganando tu primer campeonato?

– Creo que la valoración que le dimos tiene mucha más trascendencia a medida que pasa el tiempo, más allá de que nosotros desde el primer momento tomamos el torneo con mucha seriedad. Era el clásico, lo ganamos, después terminamos ganándole la final a River que no era fácil, fue un torneo muy valorado por nosotros. Éramos jóvenes, la mayoría somos hinchas y fue magnífico ganar nuestro primer título con Gimnasia. Nos marcó y nos dio la posibilidad de tener mucha más confianza y jugar mucho más tranquilos.

Brooklyn Tech Support

– Eran un equipo que mezclaba chicos con grandes pero la mayoría con varios años en el club. ¿Influyó para que Gimnasia respondiera bien en un torneo que no permitía errores?

– Había muchos chicos que éramos de las juveniles, pero también los grandes eran del club: Dopa, Leo Noce, Moncho Fernández, Coco San Esteban que tiene casi mi edad, “Mencho” Galvagni, muchos jugadores ya con experiencia en primera. A todos nos unió el sentimiento por Gimnasia, más allá del atrevimiento de la juventud o la experiencia de los grandes. Ahí estuvo la clave de como jugaba ese equipo, no solamente en ese torneo sino también antes y después.

– ¿Que recuerdos tenés de los clásicos? Fueron dos partidos, el primero 1 a 0 con tu gol y la suspensión por incidentes y la revancha con un 0 a 0 cerradísimo.

– Fue tocar el cielo con las manos. Haber hecho el gol, un lindo gol que nos dio el triunfo y después con el empate en el otro partido nos dio el pase a la segunda ronda. La gente festejaba y era una doble alegría. Los clásicos siempre fueron difíciles y ese triunfo no solo fue ganarle a Estudiantes sino imponerse. Ver como nosotros podíamos era una alegría enorme.

-¿Cómo vivieron el cambio de Director Técnico?

– Recuerdo el cambio de entrenador, porque dejaron Ramacciotti y Sbrissa que tuvieron mucha importancia en ese título pero también la tuvo Roberto Perfumo que le tocó el último partido.

-¿Qué les aportó Roberto Perfumo en la final?

– Roberto nos dio tranquilidad. Recuerdo que la charla la hizo en uno de los salones de la Casona y nos preguntaba cómo le jugaríamos a River. Tres o cuatro fuimos hablando hasta que el dijo en un tono gracioso que estaba muy cagado pero sabía que íbamos a salir campeones. Él tenía mucha experiencia y mucha trayectoria en el fútbol argentino y nos dio tranquilidad en un momento de ansiedad o nerviosismo

– Hiciste el último gol. ¿Que sentiste?

– Es inexplicable. Me acuerdo que hice el gol, giré para la izquierda y tenía ganas de ir a la tribuna a abrazarme con la gente. No recuerdo específicamente que sentí, pero veo hoy el gol y me emociono. Aún hoy siento ganas de pasar por el alambrado y abrazarme con todos.

– ¿Que características recordás de aquel equipo?

– Era un equipo que salía a ganar, salía a jugar el partido de manera ofensiva. No especulaba, podía ganar o perder pero era un equipo que representaba bien al club, le pagaba la entrada a la gente. Valía la pena. Éramos ofensivos, teníamos variantes. Podíamos dejar alguna posibilidad al rival pero era un muy buen equipo con muchas variantes. Reitero, era la conjunción de muchos chicos de inferiores con el sentimiento de Gimnasia y la gente veía eso, que tanto por corazón o por juego la gente se iba contenta de la cancha.

– Me imagino que para la familia fue algo especial, con tu papá que fue presidente del club y todos ustedes triperos.

– El festejo fue muy lindo. Con familia, amigos. Después del partido tuvimos la posibilidad de festejar todos juntos con los compañeros y la pasamos muy bien.

– ¿Mantenés contacto con tus compañeros del Lobo?

– Con la mayoría. Quizá no tan asiduamente por el trabajo, por la distancia o por lo que fuera , pero tengo buena relación con todos. Con el Dopa o el “Yagui” Fernandez hablo cada tanto, trabajo con el “Pata” Pereyra, obviamente con Gustavo estoy permanentemente. Tenemos todos una buena relación.

– ¿Qué es Gimnasia para vos?

– Me dio la posibilidad de cumplir mi sueño, ser futbolista. Era mi sueño de chiquito, jugar con la camiseta de Gimnasia, ser campeón, hacer un gol con la camiseta del equipo del que soy hincha. Gimnasia me dio esa posibilidad: crecer en el fútbol, tener un nombre y ser quien soy. De eso no me voy a olvidar nunca. Estoy eternamente agradecido al club, a ningún nombre en particular o personal, sino a Gimnasia que me dio una posibilidad única: jugar. Guardo un afecto muy grande por aquellos años. Me encantó el día que tuve que poner la cara en Gimnasia, donde no tenía ningún rédito económico ni deportivo. Lo hice por Gimnasia y lo volvería a hacer. Fueron seis meses con un resultado negativo, pero para mí fue volver a vivir todo lo que soñé de chiquito y disfrutarlo con mucha gente amiga que pudo compartir ese momento.

“Gimnasia me dio la posibilidad de crecer en el fútbol y ser quien soy. De eso no me olvido, estoy eternamente agradecido”

Gullermo Barros Schelotto, exfutbolista tripero

Leave A Reply

Your email address will not be published.