El trío Forma Antiqva recupera la música popular de una manera gamberra y festiva en ‘Farándula Castiza’

21

El patrimonio musical español tiene mucha suerte de poder contar con el conjunto Forma Antiqva, integrado por tres hermanos asturianos, Aarón (formado en piano y clave, director de orquesta), Pablo (formado en guitarra, experto en tiorba) y Daniel Zapico (formado en guitarra, experto en guitarra barroca y archilaúd), que llevan 25 años de carrera musical. 

Sus últimos trabajos son todos de obras inéditas de recuperación de patrimonio español. “Tenemos una línea bien definida en ese sentido. Y lo hacemos porque nos parece que es música que funciona con el concepto que tenemos de nuestra carrera, de contacto con el público, de que llegue a la gente, de que tenga un sentido espectacular, en el sentido de espectáculo”, explica Aarón. 

Forma Antiqva presenta su proyecto Farándula Castiza el próximo martes 19 de diciembre en la Iglesia del Perpetuo Socorro de Madrid, que recupera lo popular de una manera gamberra y festiva, con sabor madrileño, a través de veintitantas obras interpretadas por un sexteto.

Su último disco editado a finales de agosto es un disco folclórico, La Caramba, sobre esta tonadillera de Motril. “Empezamos a investigar y a enamorarnos de ella: de su figura, de la valentía y la contundencia que representa”, comenta Aarón. 

Trío
El tabajo de los hermanos Zapico se llama ‘Farándula castiza’.
Samuel Pereira

“María Antonia Vallejo ‘La Caramba’, era una influencer de la época, envidiada por las mujeres, admirada por los hombres. Solo por la manera de cantar debía ser una virtuosa, con mucho desparpajo, con una gracia del sur muy marcada. Vivía cerca del Paseo del Prado, que entonces era el lugar de exposición en sociedad, y puso de moda el tocado que lleva su nombre, la caramba. Digamos que en todos los términos era interesante”, señala Pablo.

Brooklyn Tech Support

Algo interesante consiste en desmitificar el punto canónico y tan elevado de la música clásica, para así acercarlo a nuevos públicos. “Es que realmente el término clásico ya ha quedado obsoleto para definir lo que es música de otra época. Ahora decimos que es música de los 80, de los 90, o música del XVIII”, comenta Daniel. “Hay un estigma, la gente piensa que si va a un concierto de música clásica, no lo va a entender. Pero luego, si van al Prado, nadie duda que no vayan a entender un cuadro”, subraya Pablo. 

“Es que no hace falta entender nada, -añade Aarón-. Estoy convencido de que a todo el mundo le gusta la música clásica. Pero tenemos que presentarla de cierta manera para que llegue. Tiene que haber un asesoramiento en el formato de los conciertos, de los programas… Si uno va al primer concierto de su vida con dos sinfonías gruesas románticas, pues no es la mejor manera de iniciarse. Ahí está la labor del programador, por ejemplo, en la Fundación March lo hacen estupendamente con unas guías de escucha, con unos programas muy adecuados al público, a los horarios, a los formatos. La labor del programador es un arte igual que la del intérprete”.

El trío tocará en la iglesia del Perpetuo Socorro de Madrid.
El trío asturiano tocará en la Iglesia del Perpetuo Socorro de Madrid.
Samuel Pereira

Una época que le interesa especialmente a Forma Antiqva es el barroco ¿Por qué? “Estamos titulados en la cuerda pulsada del Renacimiento y Barroco -reconoce Pablo-. Nuestros instrumentos desaparecen en esa época, aunque nos hemos extendido hacia el clasicismo. Otra cosa es que en el barroco el compositor y el músico eran la misma figura. Luego se separa la figura del músico y del compositor. Es cuando la partitura predomina sobre el intérprete, y eso nos atrae menos”. 

Según Daniel, “nos enganchó la música antigua, sobre todo la parte de recuperación de música, de interpretación, de libertad interpretativa… Además, -matiza Aarón-, es la música donde más libertad se da el intérprete. La manera de ser modernos, contemporáneos, ahora es tocando esta música de hace 300 años. En el caso concreto de ‘La Caramba’ uno lee las letras, y dice, ¡Madre mía, pero si somos los mismos españoles que hace 300 años! ¿no? Que si los dimes y diretes, la picaresca, todo es un reflejo de esto”.

Los hermanos Zapico también se dedican, o se han dedicado, a la docencia, pero consideran que “las administraciones están estrangulando el talento, y a muy buenos profesores”, apunta Aarón. “Para bien o para mal, se quiere academizar y equiparar con una carrera universitaria a nivel del sistema de créditos, de horarios, pero ni el ratio, ni los conceptos son los mismos. Está bien para reivindicar el valor de los estudios musicales, la titulación, pero debería haber otra flexibilidad”, subraya Pablo.

“Algo que no encaja es que si lo llevas hacia lo teórico, no estás formando músicos prácticos. Formarás otros músicos profesores de música que enseñen música, pero no músicos que necesitan mucha práctica, técnica y experiencia, y te vas alejando de la realidad”, indica Daniel. “Y la realidad está ahí, los conservatorios están perdiendo alumnos a pasos agigantados” remata Aarón.

Los Zapico tocan mucho en el extranjero y les gusta interpretar patrimonio musical español ¿Consideráis que es bien recibido? “Tampoco es que tengamos una fijación con el repertorio español –comenta Aarón-. Afuera hemos ido con los estándares de compositores, o con ‘La Caramba’ y han alucinado en colores, no entendiendo ni una letra, pero captaban la gracia. Resumiendo, el patrimonio español gusta mucho fuera, pero muchísimo”. ¿Tiene algo muy fresco? “El ritmo y las armonías”, señala Pablo. 

“Es reconocible. El color, el sabor. Como la gastronomía, y la española es muy admirada. Pero aquí tenemos una necesidad perenne de comparar nuestra música con los grandes autores. Pero no con uno del medio, no, lo comparamos siempre con Bach, Häendel o Vivaldi, y ni falta que hace. Y, claro así es imposible”, subraya Aarón.

Entre sus próximos proyectos para 2024 está “una ópera de Antonio de Literes, Los elementos, que es una de las piedras fundamentales de la Historia de la Música en España”. “Además, recuperamos una ópera de Doménico Scarlatti, eso son palabras mayores, que se llama La Silvia, un triunfo para la musicología práctica y científica en España”, concluye Aarón.

En febrero actuarán en Malta y en abril presentarán esas dos óperas en Valencia, León, Madrid, Barcelona y Salamanca.

Leave A Reply

Your email address will not be published.