Entrevista | Víctor Manuel: “Se trata de tolerar a los que no piensan como tú, pero a veces me escandaliza tanto cerrilismo”

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Haber cumplido los 75 ya es motivo suficiente de celebración. Que además la mayoría hayan sido sobre los escenarios convierten a Víctor Manuel en uno de los artistas más destacados de la industria musical. Toda una vida resumida en canciones que el cantautor exhibe en una gira que le está llevando por toda España y terminará en el festival Banco Mediolanum Summun Concert Series, el 17 de diciembre en el Wizink Center de Madrid.

¿El escenario lo cura todo?Sí. Hay gente que lo pasa mal y que se pone a vomitar como Messi lo hace en los momentos trascendentales de un partido, pero a mí no me ha ocurrido nunca. Nunca he sentido desasosiego por salir a un escenario a cantar. Me pongo nervioso lo justo, pero nunca lo paso mal. Al contrario, para mí es un bálsamo, porque en la vida común soy poco comunicativo y más bien tímido. Cuando salgo al escenario es como si me tumbase en el diván del psiquiatra y me dijese: ‘a ver, qué te pasa’.

Sin ánimo de jubilarle, ¿cree que la señal definitiva para retirarse es el apoyo del público?Eso es lo más notorio, sí. Llega un momento en el que el público te abandona y te tienes que ir a casa, porque aquí ya no pintas nada. Lo difícil es entender esa señal, porque siempre el público se va reduciendo con el paso de los años y siempre piensas que igual vienen mañana. No, llega un momento que no viene a verte, así que el andamiaje que tú tienes deja de sostenerse. Saber leer esas señales en bueno. Otra cosa es que tú te canses y te marches porque ya has cubierto ese ciclo vital.

“Cuando salgo al escenario es como si me tumbase en el diván del psiquiatra y me dijese: ‘a ver, qué te pasa'”

¡Conozco pocos artistas que hagan eso!Le cuesta retirarse a la gente porque esto es un veneno. No hay ninguna profesión en la que te aplaudan cada tres minutos, así que quitarse eso de encima es muy complicado.

Con el paso de los años, ¿se acuerda uno más de su pasado, su niñez, su adolescencia, incluso de sus inicios en la música?Sí, y creo que nos pasa a todos. Te acuerdas con mucha nitidez de lo que nos pasó hace sesenta años y no de lo que te pasó ayer por la mañana. Yo tengo muchos recuerdos, sí, y los alimento no por nostalgia ni por melancolía, sino porque me hacen bien y me curan. Como compositor también me ha servido mucho, siempre he sacado, y sigo haciéndolo, agua de ese pozo. Tiro el caldero, saco agua y se transforma en una canción. Me resulta muy fácil eso, tanto que a veces me da miedo y rechazo cosas porque ya las he hecho.

“Llega un momento en el que el público te abandona y te tienes que ir a casa, porque aquí ya no pintas nada. Lo difícil es entender esa señal”

En un disco anterior, en la que le dedicaba una canción a España, aseguraba que amaba y detestaba este país casi a partes iguales. ¿Le sigue pasando?Este es un país muy especial, convives con mucha gente con la que no te gustaría hacerlo. Pero sabes que de eso se trata, de convivir y tolerar hasta donde lleguen los límites a esa gente que no piensa como tú. Pero a veces sí que te escandaliza tanto cerrilismo. El caso Rubiales, por poner un ejemplo. Piensas: ‘¿Dónde vivía este señor? ¿Qué cosas leía? ¿Por dónde se informaba? ¿Quién le aconseja?’. Me llama muchísimo la atención la percepción que tendrá de la realidad Rubiales para ser capaz de hacer esa tontería y, encima, prolongarla hasta la agonía. Si tú tienes un mínimo de raciocinio, y estás en este mundo, ves que hay cosas que no se pueden hacer, y que ya hace mucho tiempo que no se pueden hacer. Eso me sigue sorprendiendo de la gente y, por eso, a veces me resulta tan detestable este país. Claro que existe la derecha y la izquierda, pero dentro de unos límites tolerables.

¿Qué opina de lo que está pasando ahora, en pleno 2023, con la censura de algunas obras de teatro?¿Cómo puede ser que, a estas alturas, le prohíban a alguien hacer una cosa en no sé qué sitio? ¡Si ya la gente va o no va, según le apetezca! Esa es la mayor censura para un artista, y ahí se acaba la historia. Todavía me sorprende que haya gente tan burra como para querer ponerle puertas al campo. No puedo entender con estas prohibiciones absurdas del concejal de turno de un ayuntamiento que prohíbe a alguien que vaya a cantar o a hacer una obra de teatro. Me parece completamente absurdo. Fíjate, me gusta mucho que el ayuntamiento de mi pueblo, Mieres, ha creado ‘La caja de resistencia’, para que representen todas las funciones que andan prohibiendo por ahí y puedan sacarse unos eurillos. De todas formas, ahora todo es más pequeñito. Antes, si te ponían un sello encima, te ibas a tomar por culo una temporada.

“Me llama muchísimo la atención qué percepción de la realidad tendrá Rubiales para ser capaz de hacer una tontería y, encima, prolongarla hasta la agonía”

¿Posicionarse políticamente ha tenido un peaje alto?Sí. Lo que pasa es que yo nunca me he quejado, porque es una opción de vida que tú tomas. Sí que te extrañas y te preguntas que por qué tanta animadversión y tanto tocarte los cojones, pero me lo tomo otro trayecto más en el camino y ya está.

fotografo: Jose Gonzalez Pérez [[[PREVISIONES 20M]]] tema: Entrevista Víctor Manuel
Víctor Manuel, durante la entrevista con ‘2ominutos’.
JOSÉ GONZÁLEZ

Una trayectoria en la que llegó un momento en que puso freno a la melancolíaMe parece que la melancolía no es buena, porque te impide mirar bien al futuro y emprender cosas nuevas. Te lleva a reproducir estados de ánimo que ya has vivido o música que ya has hecho. Siempre he tratado de huir de eso, aunque no siempre lo he conseguido.

“Todavía me sorprende que haya gente tan burra como para querer ponerle puertas al campo”

¿La vida, si es en canciones, es mucho mejor?La vida con música siempre es mejor. La música es el instrumento de comunicación más poderoso que existe. Escuchas una canción que hacía treinta años que no escuchabas y es capaz de devolverte a un sitio, una época o una pareja que tenías… ¡Es tan poderosa! Es lo más evocador que hay, seguramente junto a un perfume.

¿Cuesta más resumir toda una vida en canciones o elegir las canciones que resuman su vida?Siempre es difícil hacer la lista de una gira. Pero ahí juegas con unas canciones básicas, que sabes que no pueden faltar porque la gente las echaría de menos si no las cantas. Y, después, hay una parte aleatoria en todos los conciertos en la que juegas con otro tipo de canciones. Yo hago una cosa muy peligrosa, que es decirle a la gente que pidan lo que quieran. Y claro, me piden canciones que hace cuarenta años que no la canto (ríe).

“He pagado un peaje alto por posicionarme políticamente, pero nunca me he quejado, porque es la opción de vida que tomé”

¿Y siempre les da el gusto?¡No siempre! Hace poco me pasó con un fan de México, y es que teníamos la canción preparada. Al final del concierto vino y me lo reprochó. ¡Me amenazó casi! Pero me dijo que al día siguiente vendría de nuevo, así que la ensayamos toda la tarde parta ensayarla, y al final el cabrón no vino (ríe).

¿Está al tanto de las nuevas generaciones musicales? ¿Qué opina de la música en la actualidad?Sí, pero me cuesta trabajo seguir todo, porque hay tantos frentes abiertos… Intento escuchar mucha música, simplemente por ver qué se hace ahora. Encuentras de todo, gente interesantísima y otra que no te interesa para nada. Vamos, como siempre.

“Echo de más que haya tanta homogeneidad en lo que se programa masivamente en la radio. Es una pesadez”

Salvo algunos bastiones, ¿Cree que se está perdiendo la poesía en la música? ¿Y la canción protesta?Yo nunca la he llamado música protesta, me gusta más la palabra testimonial. Sigue habiendo gente que cuenta la realidad y lo que pasa, y son absolutamente brillantes. Unos tienen más éxito que otros, pero ahí están cada uno con sus fuerzas, tratando de que la sociedad compre eso que están contando. Sí que echo de más que haya tanta homogeneidad en lo que se programa masivamente en la radio. Es una pesadez. 

Víctor Manuel

  • Considerado junto a su esposa, la actriz y cantante Ana Belén, como uno de los artistas más representativos de la Transición Española, el cantautor y director asturiano de 76 años cosecha una sólida carrera musical que suma treinta álbumes e himnos como ‘Solo pienso en ti’, ‘La Puerta de Alcalá’ o ‘Contamíname’.

La suya está sonando por toda España gracias a una gira que acabará, por todo lo alto, en Madrid.Tocar en Madrid siempre es muy especial, tengo tantos recuerdos de las actuaciones en la capital… Es un público muy agradecido, muy cariñoso, y tengo muchas granas de tocar, pero no se me va a caer ninguna lagrimita, porque espero hacerlo más veces.

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