Guarden los aplausos

42

La disposición de Kenia de liderar una fuerza multinacional de pacificación en Haití se recibe como noticia alentadora, pero no suficiente como para lanzar fuegos de artificio ni creer que la comunidad internacional ha entendido ya la magnitud del drama que agobia a la vecina nación.

Al exponer que esa nación apoya a las personas de ascendencia africana en todo el mundo, incluida las del Caribe, Kenia se ha comprometido con la Organización de Naciones Unidas (ONU) a enviar a Haití unos mil policías para ayudar a la Policía haitiana a restablecer la normalidad y a encabezar una misión pacificadora.

El presidente Luis Abinader no ocultó su satisfacción ante ese anuncio, al exclamar en su cuenta de Twitter que “nuestra perseverancia está dando frutos: ¡Kenia liderará, con el apoyo de Estados Unidos, una fuerza multinacional para Haití!».

Parco fue el canciller haitiano, Jean Victor Geneus, quien al referirse a la noticia ofrecida por su homólogo keniano, Alfred Mutua, sobre liderar la misión internacional, dijo que “Haití aprecia esta muestra de solidaridad africana”, la que acoge “con gran interés”.

El secretario de la ONU, Antonio Guterres, el canciller estadounidense, Anthony Blinken y el primer ministro canadiense, Justin Trudeau, saludaron por separado la disposición de Kenia de encabezar esa fuerza de pacificación, sin exceso de optimismo.

Brooklyn Tech Support

Trudeau aprovechó la ocasión para acusar a las élites políticas y económicas de Haití de la grave crisis que padece ese país, de la que dijo se ha convertido en una de las peores pese a la inversión de cientos de millones de dólares y la presencia internacional desde hace 30 años para confrontar la violencia.

Lo aconsejable sería que el Gobierno guarde sus vítores para más adelante porque aún no se vislumbra salida al drama haitiano, aunque el anuncio de Kenia se tilda de positivo, pero es menester esperar por la conformación de esa fuerza de pacificación y de la resolución aprobatoria del Consejo de Seguridad de la ONU.

La frontera con Haití deberá ser resguardada metro a metro por el ejército dominicano para impedir que integrantes de bandas armadas haitianas penetren al territorio nacional cuando una fuerza pacificadora emprenda la operación de desarme, o afrontar un eventual estallido migratorio. Es mejor aplaudir después de la función.

Leave A Reply

Your email address will not be published.