Murió el periodista y escritor platense Luis Pazos

40

Este lunes se conoció el fallecimiento del periodista, escritor y poeta platense Luis Pazos. Trabajó en El Día, se desempeñó en distintos medios y fue premiado por Adepa tras su cobertura del caso María Soledad Morales (1991).

Entre sus libros se encuentran Graciela, esa mujer y El cazador metafísico, que reúne su poesía. Además, en coautoría con Sibila Camps escribió tres: Así se hace periodismo, Ladran, Chacho y Justicia y Televisión: la sociedad dicta sentencia. También fue profesor en varias instituciones: en la Facultad de Ciencias de la Comunicación de la UBA, en la Universidad Católica Argentina, en el Centro de Capacitación de la UTPBA y en el Taller Escuela Agencia (TEA).

Al mismo tiempo desarrolló una faceta de artista. O de “artista de lo que queda”, como solía definirse. En 1988 fundó el grupo Escombros, tal vez el más conocido, pero también integró Esmilodonte, Grupo La Plata, Movimiento Diagonal Cero, Grupo de los 13 y CAYC. Publicó dos libros objetos: El dios del laberinto y La corneta en el año1967.

Los restos de Luis Pazos serán velados este lunes de 19 a 22 hs. y mañana de 9 a 12 hs en Casa Osacar en calle 56 entre 9 y 10.

Luis Pazos nació el 5 de agosto de 1940 en La Plata, más precisamente en una casa ubicada en la esquina de 8 y 48, hijo de Luisa Lasorza y Armando José Pazos, y nieto del abuelo Manuel, un inmigrante español que fue socio propietario del famoso Bazar X y quien legaría a su hijo Armando el amor por los juguetes, los que luego vendería en el también famoso Bazar Londres de diagonal 80, especialmente los alemanes, que eran de acero y enloquecían al piberío platense de aquel entonces.

Brooklyn Tech Support

En una nota del 2022 en EL DIA, Pazos contaba que hizo la primaria en el Colegio San Luis y el secundario en el Sagrado Corazón, y, antes de que el arte lo rescatara, había entrado en lo que ahora llama “los años oscuros”.

“A mí hay dos cosas que me cambiaron la vida -cuenta ya más relajado, con el cuerpo siempre como cansado pero con una expresión feliz- la muerte de mi mamá cuando yo era todavía muy joven, y hace poco el Parkinson. Cuando mamá murió yo tenía 14 años, y me perdí. Desde los 18 comencé a dormir de día y a vivir de noche, me empecé a juntar con mala gente, a frecuentar piringundines de mala fama, era un alma perdida. Pero afortunadamente, a los 24 el arte me rescató, de la mano de quien se convertiría en un hermano mayor, Edgardo Vigo, un artista excepcional. Así que de los 18 a los 24 fueron mis años oscuros. Lo de mi madre lo superé hace poco gracias a un libro, y al Parkinson se la estoy peleando todos los días”.

Leave A Reply

Your email address will not be published.