Jesús Bonilla : «El 90 por ciento de la cultura es de izquierdas porque si no, no comerían»

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Jesús Bonilla (Madrid, 1955) no ha sido el único que en estos días de resaca electoral ha bromeado con la idea de huir de España. Pero lo que convierte a Bonilla en sujeto noticiable es ser uno de los pocos actores que se han manifestado abiertamente en contra de un nuevo Gobierno de Pedro Sánchez.

Con bañador, gafas y desde la proa de lo que parece un yate, se lamentaba en eso que antes llamábamos Twitter del resultado arrojado por las urnas: «Antes me voy a Portugal que soportar otros cuatro años al monstruo Frankenstein», publicaba el sábado. Y muchos, dice al otro lado del teléfono, se lo tragaron. «Sólo es una elucubración satírica para dejar claro mi hartazgo con lo que ocurre en este país».

‘Amenazó’ con irse a Portugal porque es un lugar en el que, en sus palabras, «el socialismo es lo que debería ser, un partido socialdemócrata que no gobierna con chusma», explica a este diario, dejando claro que España no lo perderá como contribuyente. «No me puedo ir porque no soy ningún empresario, pero el tuit lo escribí porque tengo familiares dedicados al sector del transporte que están asfixiados y se ‘autoexilian’ a Portugal porque han dejado de salirles las cuentas».

«En Portugal el socialismo es lo que debería ser, un partido socialdemócrata que no gobierna con chusma»

Una aneurisma de aorta ha retirado prácticamente de la profesión al que fuera el hermano de Resines en ‘Los Serrano’ y quizá por eso ya no le importa, asegura, «crearse una legión de enemigos innecesarios»: «Podría decir muchas cosas como que el 90 por ciento de la cultura se considera de izquierdas porque si no, no comerían. Pero es que, además, lo que comen son migajas, una auténtica miseria».

Él vivió bastante mejor. Ha participado en decenas de series televisivas de gran audiencia, se ha subido a las tablas del teatro y puede presumir de un currículum en el que figuran nombres como el de Almodóvar, Trueba, Álex de la Iglesia o el de su amigo Santiago Segura. «¡Es el que de verdad arrasa en taquilla!», dice sobre ‘Vacaciones de verano’, el único título que puede, al menos, competir frente al fenómeno ‘Barbenheimer’.

Teledirigidos

A Bonilla sólo le faltaba dirigir un largometraje y se desquitó en 2003 con ‘El oro de Moscú’. «Te puedo decir que nunca me he alimentado de migajas, he tenido la suerte de vivir otra época. Ahora a los jóvenes actores les dicen en las escuelas de cine y teatro que tienen que pensar en Hollywood. Están creando expectativas que luego no se cumplen. Tenemos una cultura subvencionada y, por tanto, teledirigida».

Mientras Sánchez y Feijóo se comunican por carta y a pesar de un horizonte político todavía incierto, el madrileño es tajante: «Otro Gobierno socialista sería un retroceso brutal». El actor argumenta que esa involución la ha sufrido la cultura en varios momentos de la legislatura como cuando ERC exigió para aprobar los presupuestos de 2022 que en Netflix hubiera al menos un 5% de películas dobladas al catalán. «En lugar de intentar potenciar la presencia de producciones españolas en plataformas, nos quedamos encallados en el doblaje en catalán».

Dice sorprenderse de que el centro de producción de series en español sea Miami («¡No te lo pierdas!») y cree que éxitos como ‘La casa de papel’ son «desgraciadamente, una anécdota». «’La reina del sur’, que tuvo una acogida abrumadora, fue un ejemplo de cómo, si estuviéramos unidos, las producciones hispanas podrían competir con el mundo anglosajón. Podríamos ser una potencia cultural». Ese es el ideal de Bonilla que, pese a todo, deseó a todos sus críticos en Twitter un «feliz verano», aunque este haya sido menos azul de lo que a él le habría gustado.

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