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El revelador sueño que inspiró a Paul McCartney para componer ‘Let it be’

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Escrita y cantada por Paul McCartney, la icónica pista, convertida en una de las más célebres de la banda, fue el último sencillo de los Beatles en ser presentado antes de que anunciara su salida de la banda. Es uno de los temas más profundos y versionados de la historia de los Fab Four, y el británico ha explicado en varias ocasiones cómo nació y cómo llegó a componerla.

En declaraciones a James Corden en su famoso Carpool Karaoke el año pasado, McCartney recordó cómo su difunta madre, que murió de cáncer cuando él tenía 14 años, lo inspiró a escribir la canción. La leyenda del Liverpool lo explicó así: “Tuve un sueño en los años sesenta en el que mi madre, que murió, vino a mí en un sueño y me tranquilizó, diciendo: “Let it be, let it be…”

Paul McCartney no olvidó esa noche. Fue hacia finales de 1968, en su casa de Londres, y el beatle se había acostado un día más inquieto por cómo transcurría la relación con sus compañeros de banda, que comenzaba a desmoronarse. “Vi a mi mamá. Fue algo maravilloso, y ella me tranquilizó mucho. En el sueño, me decía ‘todo saldrá bien’. No estoy seguro de si usó las palabras ‘Let it be’, pero esa era la esencia”, recuerda el bajista en Paul McCartney, la biografía, de Philip Norman (Malpaso, 2017).

La madre de Paul, Mary, había fallecido en 1956 por culpa de un cáncer de mama. El músico contaba con tan solo 14 años, y fue una situación traumática que lo marcó para el resto de su vida. Todo transcurrió muy rápido, y el diagnóstico llegó cuando Paul y su hermano se encontraban en un campamento. Al volver, comprobaron que el estado tan avanzado de la enfermedad de su madre no permitía ningún margen de acción.

Esto hizo que Paul estuviera marcado de por vida. “La muerte de mi madre cuando yo tenía catorce años fue el gran golpe de mi adolescencia. Murió de cáncer, pero de eso me enteré más tarde, en el momento no supe de qué había muerto”, cuenta Paul en el libro The Beatles Anthology. “Aquello fue lo peor para mí. Ver llorar a mi papá. Pero, había decidido que no permitiría que me afectara. Seguí adelante. Aprendí a rodearme de un caparazón”, cuenta Paul en la citada biografía de Philip Norman.

Después de ese sueño, que el autor interpretó como un acto de inspiración absoluta por parte de su difunta madre, se levantó y comenzó a trabajar en el tema, como habría hecho cinco años atrás con Yesterday. “Escribí la canción cuando todos esos problemas de negocios comenzaron a abrumarme. Realmente estaba pasando mi ‘hora de oscuridad’ y escribir una canción fue mi forma de exorcizar los fantasmas. Solía acostarme en la cama y preguntarme qué estaba pasando, y me sentía realmente paranoico”, explica en el libro Los Beatles, en el final, de Sergio Marchi y Fernando Blanco (Planeta, 2019).

No eran buenos momentos para el grupo de Liverpool. Las fuertes tensiones surgidas durante la grabación del Álbum Blanco (1968) habían hecho mella en el espíritu de Paul y en ese momento era John Lennon el que había tomado las riendas del grupo. Además, Yoko Ono ya había entrado a formar parte de su círculo, lo cual le apartaba aún más de sus compañeros.

Yoko Ono, John Lennon and Paul McCartney, en la premiere de la película Yellow Submarine en 1968. / Hulton-Deutsch Collection/CORBIS/Corbis via Getty Images

McCartney comenzó a trabajar la canción con el resto del grupo en las sesiones del álbum de 1969 que iba a llamarse Get back. “Fue tocada varias veces en los estudios Twickenham y también en Apple. El 31 de enero de 1969, se decidieron por la toma 27 de aquel día”, cuentan Marchi y Blanco en el libro ya citado.

Fuente: Los40 https://los40.com/los40/2020/11/17/los40classic/1605612998_520333.html#?ref=rss&format=simple&link=link

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