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El Caldero de Sancho: ‘¡Esta es la dicha!’

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Encontrar un buen shawarma es, sin duda, un motivo de dicha. En ciertos países, con Israel a la cabeza, es tan popular este plato –ubicado, de hecho, en el listado de la comida callejera– como lo es para nosotros un perro caliente. Pero, por eso mismo, descubrir los mejores es un oficio para los fanáticos, más que para los especialistas.

Hay calles de París o de Berlín en donde abundan los puestos de shawarma, a tal punto que se han ido convirtiendo en parte fundamental de la oferta culinaria de estas ciudades. Como una buena crêpe en la capital francesa o una salchicha con todas las de la ley en la capital alemana.

La imagen es atractiva y tentadora: capas de carne que dan vueltas en esos asadores verticales en los que dibujan un trompo. Y no paran de girar. Los más tradicionales son de cordero, pero hay muchas variedades, incluyendo la versión mexicana de este plato: los incomparables tacos al pastor, preparados con cerdo.

Por lo general, con el shawarma se arman sándwiches en pan pita, acompañado de hummus, vegetales y algunas salsas.

En latitudes como la nuestra la oferta es escasa, y entre los pocos que hay es difícil encontrar uno realmente bueno. Difícil, pero no imposible. Por eso estoy dichoso: porque acabo de encontrar un estrecho local a media cuadra del parque de la 93, en el cual preparan shawarma y faláfel –otra gloria de la cocina del Medio Oriente (si aún me permiten llamar así a esta región de gastronomía fascinante)– con lujo de detalles.

Se llama Nimi’s, y fue un gusto muy grande encontrarlo en el camino, entrar sin dudarlo un instante y disfrutar de un sándwich de shawarma con olivas moradas, cebolla y repollo encurtidos, berenjena frita y mucho hummus. Ah, y una cerveza helada.

Nimi’s

Carrera 12 n.º 93-43
Tel: 313-4874588

***

Una buena noticia para los amantes de las empanadas argentinas, entre los que me cuento: Figaro no desapareció, como algunos temimos al ver cerrado el local en el que estuvo durante tanto tiempo este café argentino… solo se movió unas cuadras. Pero allí, en su nuevo, pequeño y acogedor lugar, volví a encontrar esas empanadas de carne picada a mano, aceitunas y huevo que son capaces de transportarlo a uno, sin escalas, a Buenos Aires. ¡Figaro vive! Y viven sus milanesas –ahora, para llevar–, sus quiches y esas medialunas ideales para empezar el día, al lado de un café recién colado.
Figaro, carrera 11 A n.º 90-06 / Tel.: 1-6155900

SANCHO
CRÍTICO GASTRONÓMICO
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Fuente: ElTiempo https://www.eltiempo.com/cultura/gastronomia/el-caldero-de-sancho-esta-es-la-dicha-548738

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