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Guayaquil y su transformación en el desarrollo urbanístico y arquitectónico

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Cuando observamos el desarrollo urbanístico y arquitectónico de Guayaquil pocos podemos imaginarnos que al nacer y cuando se da la Independencia, la ciudad era pequeña y con un escaso desarrollo urbano.

En el año de 1547 la ciudad apenas tenía 22 casas, era un pequeño villorrio, diez años después, Diego Navarrate construye la primera casa de piedra, adobe y madera.

Para el siglo XVIII, Guayaquil disponía de 400 a 500 viviendas, la mayoría de las casas eran de madera, techadas con tejas y también con paja. Las construcciones eran de vista agradable y contaban con dos o tres pisos y balcones, y portales.

A inicios del siglo XIX, vísperas de la independencia se podían distinguir varios tipos de vivienda en Guayaquil, las de ladrillo, las de madera y las de caña que eran propiedad de familias de escasos recursos. Una casa en el año de 1820 podía estar avaluada en 20.000 o 25.000 pesos.

Las casas de las familias opulentas eran de gran tamaño, pues de esa manera hacían gala de ostentación social. Las características de las viviendas eran las siguientes: pilares de longitud larga, hechas con maderas incorruptibles, si tenían dos o mas pisos, la planta baja se la usaba como tienda o bodega, los pisos superiores estaban provistos de cuartos, se usaban frecuentemente toldas para protegerse del calor.

Un elemento infaltable en las viviendas de los guayaquileños eran las hamacas hechas de mocora que las ponían en las galerías de las casas.

Las casas de la élite eran además espaciosas, tenían una sala muy amplia con el objeto de realizar en ellas bailes y tertulias. También disponían de cuadra, dormitorios, cuarto para peinar, cuarto de vestirse, comedor, cocina, que contaba con grandes fogones y un horno adjunto.

Pocos años antes del llamado Incendio Grande, Guayaquil ya tenía 4.000 casas de las cuales 1.014 eran covachas.

Después de 1896 año del Gran Incendio que destruyó gran parte de la ciudad, se establecieron ordenanzas municipales que controlaban la calidad de materiales con los que se construían las viviendas en la ciudad, para evitar que las casas sean hechas con materiales inflamables.

A partir del siglo XX comenzó a expandirse la construcción de edificios grandes como los de cuatro plantas de propiedad de José Rodríguez Bonín ubicados en el centro de Guayaquil. Además la influencia del estilo italiano y francés se extendía por toda la urbe.

Crecimiento de Guayaquil

“La ciudad fue creciendo de forma significativa, para 1830 la ciudad ya era la segunda más grande Ecuador y para finales del siglo XIX ya era la ciudad más grande del país, la ciudad más poblada”, dice Florencio Compte, profesor en la facultad de Arquitectura y Diseño, de la Universidad Católica de Santiago de Guayaquil,

Según Compte, en el siglo XIX los cambios fueron paulatinos, no fueron tan radicales, aunque sí hubo un cambio significativo de población, la ciudad por los menos se cuadruplica entre 1820 hasta finales del siglo, pero el cambio más importante se da en 1896 con el gran incendio. “La ciudad se destruye en gran medida, luego el proceso de reconstrucción permite la unificación de los dos núcleos… que se habían estructurado en Guayaquil desde finales del siglo XVII y cambios significativos dados por la ordenanza de edificación que obligaron a la incorporación de materiales que fueran más fácilmente que se pudieran defender contra el fuego”, señala Compte.

El arquitecto comenta que la ciudad evidentemente ha crecido, se ha expandido. “Además el hecho de que vinculado a todos esos cambios económicos, culturales, sociales, políticos, técnicos que se dan se podía ir encontrando modificaciones en la manera de construir y también en la manera de habitar”, indica.

Asimismo, Compte cuenta que ha “habido modificaciones en cuanto a hábitos de vivienda que se reflejan en la forma de las viviendas”. “Ya el hecho, por ejemplo, de que la mujer esté involucrada al mundo laboral y que no esté dentro de su casa era algo impensable 100 años atrás o que 100 años atrás se pensara en procesos de modificación urbana significativos”, dice.

“Hay cosas que nos hace semejantes hace 100 años, la gente que vivía en esa época pensaba que estaba viviendo en una ciudad moderna y ahora pensamos que seguimos viviendo en una ciudad moderna y vemos a esa ciudad de 1920 como una ciudad del pasado o una ciudad antigua, es esa propia idea de la modernidad vinculado a lo que vivimos en el momento”, agrega. (I)

Fuente: EL UNIVERSO https://www.eluniverso.com/entretenimiento/2020/10/09/nota/8008855/guayaquil-transformacion-desarrollo-urbanistico

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