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Bicentenario: Extranjeros en la independencia de Guayaquil

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La presencia de personajes que no eran guayaquileños de origen y que jugaron un papel importante en la gesta de la revolución de Octubre de 1820 es digna de ser recordada, justo en estos momentos que estamos celebrando el Bicentenario de la independencia de Guayaquil de la monarquía hispana.

Muchos de estos personajes pertenecían a unidades militares, otros en la vida civil eran prósperos comerciantes o funcionarios públicos. Pero todos estaban unidos por un solo objetivo, la conquista de la libertad. “Para la época, ellos no eran extranjeros, venían de otras partes del imperio español, pero eran ciudadanos de la corona española, igual que quienes vivían en la Provincia de Guayaquil”.

El atractivo de Guayaquil para las personas que venían de otros lugares especialmente peruanos, venezolanos y de los propios españoles era lograr el éxito en el comercio y labrarse una carrera a nivel militar o de la función pública, pues la ciudad puerto era un punto importante del desarrollo económico de lo que entonces era la Real Audiencia de Quito. Ese despegue económico comenzó a desarrollarse en el siglo XVII y alcanzó su máximo potencial ya a mediados del siglo XVIII. El cacao y los astilleros eran los ejes de este florecimiento.

¿A quiénes se consideraba extranjero en esa época? El término extranjero para esos años en que fuimos parte del Imperio español era completamente diferente a lo que se emplea en los siglos XIX y XX. Cuando se hace referencia al extranjero, la documentación de la época se refería a las personas o súbditos no pertenecientes o ”extraños a la comunidad política del imperio español, por cuanto aún no se habían formado propiamente las naciones”, ante esta definición podemos establecer que muchos de los participantes en la Independencia de Guayaquil no se los podía considerar extranjeros en el sentido que actualmente tiene esa denominación, pues todos eran considerados súbditos de la corona española.

Como señala la tesis de Rodrigo García Estrada titulada La condición de extranjero en el tránsito de la Colonia a la República en la Nueva Granada el término ‘nación’ se alude al conjunto de pueblos y grupos humanos pertenecientes a la jurisdicción territorial de dicho imperio, motivo por el cual, muchos individuos que hicieron parte de éste en el siglo XVI, en épocas posteriores podían deslizarse al calificativo de “extranjero”. De hecho, muchas personas de la península eran tratadas como forasteros, siendo excluídos del “sueño americano” y personas procedentes de lugares que luego pertenecieron a las naciones modernas fueron considerados parte de la nación española, como ocurrió con italianos, malteses.. etc..”

Lo concreto es que para ese momento el concepto de extranjero quedó relegado a un segundo plano y lo que primó era el sentido de pertenencia a un territorio ya no España, con la cual se buscaba la ruptura definitiva, sino la construcción de una nación en común para todos con un sistema político y económico construido bajo cimientos propios, y eso fue lo que catapultó a estos personajes, que siguieron el impulso de un proceso mucho más elevado.

Biografías de personajes extranjeros que lucharon por la libertad de Guayaquil

Hilario Álvarez

Conocido también como Cacique Álvarez, llamado así por ser la autoridad o curaca de una comunidad indígena de la zona de Cusco de donde era originario. Álvarez es una de las figuras que lamentablemente no ha sido muy popularizada entre los héroes de la gesta octubrina, era un líder nato y con una visión táctico militar única. Llegó a la ciudad de Guayaquil aproximadamente en el año de 1819 como oficial (tenía el grado de teniente) del batallón realista Granaderos de Reserva.

De gran ascendente entre la tropa, esto le sirvió como aliciente para participar en la gesta del 9 de octubre de 1820, dirigiendo el exitoso operativo que termina en la captura del comandante español Benito García del Berrio que se encontraba en su vivienda ubicada en donde actualmente se encuentra la Biblioteca Municipal.

Posterior a esta acción, junto a varios soldados se toman el puesto militar de La Planchada ubicado en el barrio Las Peñas, reduciendo de manera pacífica a sus integrantes. La acción de Álvarez es clave para neutralizar una posible reacción española a la insurrección. Después de la consolidación del triunfo revolucionario, Álvarez continuará prestando sus servicios militares a las tropas de la Junta de Guayaquil. Muere retirado a la vida privada poco después de la batalla del Pichincha. Una calle de la ciudad lleva su nombre.

Gregorio Escobedo

Militar nacido en la ciudad de Arequipa, actual Perú en el año de 1796. Desde joven se inclina por la carrera militar y por sus valiosos servicios prestados en el ejército realista fue ascendido al grado de capitán.

Gregorio Escobedo era el segundo jefe del batallón de Granaderos de Reserva en Guayaquil, al mando de 600 soldados cusqueños. Él convenció al militar español Benito García para que sus tropas no interfirieran en la batalla y para que otros batallones se unieran a la Revolución de Octubre de 1820.

En 1818 fue destinado a la plaza de Guayaquil, integrando la oficialidad del Batallón de Granaderos de Reserva. Para las vísperas de lucha por la liberación de la ciudad el poder español se había ido debilitando de manera sostenida, ya el Perú estaba siendo liberado por los ejércitos del general José de San Martín, lo que lleva a Escobedo el 9 de octubre de 1820 a apoyar el levantamiento realizado por los guayaquileños, liderando de manera audaz junto a León Febres Cordero la toma del cuartel del Batallón de Granaderos y el de la Brigada de Artillería.

De él diría el historiador Efrén Avilés Pino: ”Su carácter y personalidad militar dieron la fuerza que alimentó el espíritu de la Revolución del 9 de octubre de 1820, y fue quizás la persona que más contribuyó a la transformación política de la ciudad y la región, puesto que su intervención -convenciendo a los oficiales de los batallones y escuadrones acantonados en la ciudad- fue vital para el triunfo de una revolución cuya característica básica fue la de ser incruenta”.

Inmediatamente al triunfo de la revolución, a Escobedo se le encargó presidir la primera Junta Militar de Gobierno de Guayaquil, cargo que ejerció con energía desde el 14 de octubre de 1820. Pero Escobedo lamentablemente no tuvo el comportamiento adecuado que se esperaba de él, mantuvo serias discrepancias con los miembros de la Junta, además que su carácter irascible le llevo a cometer abusos que fueron denunciados. Debido a esas diferencias fue separado del cargo en noviembre de 1820 por los miembros de la Junta de Gobierno encabezada por José Joaquín de Olmedo, saliendo al exilio en Chile. Falleció en 1836.

Gabriel García Gómez ( 1766-1834)

Nacido en España, se traslada en 1795 a Guayaquil desde Cádiz, se dedica al comercio y contrae matrimonio con Mercedes Moreno. Miembro del cabildo de Guayaquil, abraza la causa de la libertad y es uno de los firmantes del acta de Independencia de Guayaquil. Después del triunfo revolucionario, García Gómez organiza los primeros batallones patriotas para iniciar la campaña de liberación del resto de la Real Audiencia de Quito. Es impulsador de una colecta que recaudó 16.000 pesos para los gastos de campaña. García Gómez fue el padre del doctor Gabriel García Moreno, futuro presidente de la República de Ecuador.

Antonio Farfán (1796- 1867)

Militar de origen cusqueño. Antonio Farfán arriba al puerto de Guayaquil con el grado de capitán integrando el Batallón de Granaderos de Reserva; es de mencionar que este batallón, especialmente su oficialidad, estaba empapado de ideas libertarias, quienes eran conocedores de cómo el poder militar español estaba en declive, por lo que muchos de ellos estaban dispuestos a pasar a la acción para dar el golpe final a ese poderío. Farfán se comprometió de inmediato con la revolución octubrina donde desempeñó un papel importante, por sus servicios prestados fue condecorado con la medalla de oro del 9 de octubre. Además esos servicios encomiables se manifestaron a favor de la causa republicana cuando la contrarrevolución de julio de 1821 intentó devolver a Guayaquil al ejército realista.

Su apta preparación militar le hizo partícipe de la campaña libertadora junto a los ejércitos de Bolívar, recibiendo varias condecoraciones. Farfán se radicó en el Ecuador después de la disolución de la Gran Colombia, donde prestaría su contingente en el ejército ecuatoriano y su organización. Murió en Quito.

León Febres Cordero Oberto (1797-1872)

Nacido en Maracaibo, Venezuela. El nombre de León Febres Cordero va indisolublemente ligado a la lucha por la independencia de Guayaquil y a las posteriores campañas de liberación de los territorios de lo que actualmente es el Ecuador. Personaje de una sencillez admirable, pero que combinaba con arrojo, una voluntad de hierro y una energía incansable. Febres Cordero era un hombre de acción y poseía el talento nato del estratega como lo demostraría en los días previos y en los momentos decisivos del 9 de octubre de 1820.

Formado en la carrera militar, sería miembro del regimiento realista de élite Numancia, en él participaría en la campaña de Nueva Granada, donde obtendría el grado de capitán. Ya en Guayaquil es captado por los conspiradores para la causa de la independencia, fue invitado al baile organizado por José de Villamil, lugar donde se ultimarían los detalles para dar el golpe final a la ocupación española de la ciudad. En esa fiesta conocería a su futura esposa Isabelita Morlás.

Cuando el movimiento comenzó a dubitar sobre el momento de pasar a la acción, el oficial venezolano arengó a sus compañeros dotándoles de la energía necesaria, además de explicarles con una gran visión de estrategia militar que la independencia de la ciudad era importante para ayudar a los ejércitos de San Martín y Bolívar, pues al primero les permitiría desahogar la presión que podía ejercerse desde Guayaquil sobre territorio peruano donde sus ejércitos ya estaban liberando sustanciosos territorios y para Bolívar sería beneficioso contar con este territorio liberado que le aportaría libertad de movimiento para abrir campaña hacía la Sierra.

Su brillante acción y capacidad organizativa permitió que la independencia fuera un éxito, dirigiendo personalmente la captura del Batallón de Artillería. Lograda la liberación organizó y estuvo al mando de la División Protectora de Quito, con el objetivo de iniciar operaciones militares que permitan liberar la capital de la Real Audiencia; con esta unidad militar logra derrotar a los españoles en la batalla de Camino Real el 9 de noviembre de 1820.

Con la llegada de las fuerzas colombianas, Febres Cordero se incorpora a este ejército donde sirve como oficial de Antonio José de Sucre en las campañas para liberar Quito y sellar de manera definitiva la independencia. Sucre lo nombra gobernador de Riobamba. Participó en la Asamblea Constituyente de 1830 en representación de Guayaquil; después de finalizar su labor como asambleísta se retiró a la vida privada hasta su muerte en julio de 1872.

Miguel de Letamendi (1792-1871)

Nacido en la ciudad de Caracas de padres españoles, Letamendi pertenecía a la clase de los criollos, es decir, los hijos de padres europeos pero nacidos en territorio americano.

Integrante del regimiento Numancia, al finalizar la campaña contra las tropas de Napoleón, fue destinado con su unidad a tierras americanas donde intervinieron en la campaña contra las tropas de Bolívar en Nueva Granada. Participó con entusiasmo junto a su hermano Luis, en las conversaciones clandestinas para derribar el poder español en la ciudad, conversaciones que José de Antepara llamaría ”La fragua de Vulcano”.

Después del triunfo independentista, Letamendi formó parte de la delegación oficial designada por la Junta de Guayaquil que a bordo de la goleta Alcance llevaría la noticia de la libertad de Guayaquil al general José de San Martin. Ascendido al grado de coronel, Letamendi una vez terminada las guerras de independencia se radicaría en Guayaquil donde se dedicaría a las actividades comerciales. Por motivos de salud, se trasladaría a la ciudad de Lima donde le encontraría la muerte.

Manuel de Luzurraga y Echezuria (1796-1859)

La figura de Luzurraga es una mezcla de hombre de acción con el de excelente administrador y hombre de negocios, es lo que podría ser en este siglo XXI el modelo del empresario arriesgado y que le gusta la aventura, guiado por unas fuertes convicciones políticas.

Originario de Vizcaya, España, desde muy joven embarcó con rumbo a América, asentándose en el puerto de Guayaquil donde se dedicaría a las actividades comerciales vinculadas al cacao. Producto de sus negocios logró amasar una cuantiosa fortuna, pero a Luzurraga le picaba el bichito de la política, ya desde sus años mozos había expresado abiertamente su tendencia republicana, que lo llevaría a vincularse con los personajes que estaban ya ideando el plan para liberarse del dominio hispano, incluso prestó su vivienda para ser centro de las reuniones conspirativas.

Una vez cumplida la liberación de Guayaquil, fue nombrado Capitán del Puerto en 1820, inmediatamente colaboró para que la naciente república tuviera su primera embarcación naval. Dueño junto a Manuel Loro de una goleta, la donarían y bautizarían con el nombre de Alcance. Su posición económica le lleva a donar dinero para armar las tropas de la revolucionaria Guayaquil que iba a liberar el resto de la Audiencia de Quito.

Durante el periodo republicano se dedicó de lleno a la actividad comercial y a obras de filantropía, lo que contribuyó a granjearle el cariño de la ciudad. Murió en España, víctima de una afección cardiaca. Puso los cimientos para la creación de una famosa casa bancaria en Guayaquil, que llevaba su nombre.

Luis Urdaneta y Faria (1788-1831)

Nace en Maracaibo, actual Venezuela. Urdaneta pertenecía a una familia acomodada lo que le abrió las puertas de la sociedad, ingresó a la milicia muy joven. Urdaneta fue destinado al Batallón Numancia, y siguió el mismo destino que junto a Febres Cordero y Letamendi la historia les tenía deparada.

Al llegar a Guayaquil se metió de lleno a la tarea conspiradora junto a sus compañeros de unidad y a los insurgentes locales. Durante la jornada del 9 de octubre, Urdaneta estuvo dirigiendo a las tropas en el operativo para neutralizar la Batería de las Cruces, acción que culminó con éxito para la causa revolucionaria. Luego del triunfo revolucionario, la Junta de Gobierno lo ascendió a teniente coronel, y estuvo encargado de la organización y adiestramiento de las tropas que se iban a encargar de liberar el territorio que llevaba a Quito.

José de Villamil y Joly (1789-1866)

Nace en Lousiana, Nueva Orleans, cuando este territorio era parte del Imperio Español, y pertenecía a la Capitanía General de Cuba que conformaba lo que se denominaba Virreinato de Nueva España. Desde joven simpatizaría con las ideas de independencia, y cuando realiza su viaje a Europa en 1809 se empapa de las ideas de la Revolución Francesa, además de entablar contacto con muchos criollos que preconizaban ya la ruptura con España.

Ya en América, en Maracaibo, Venezuela, sigue con las labores de conspiración por lo que es detenido y expulsado del territorio. Radicado en el puerto de Guayaquil, contraerá matrimonio con Ana Garaycoa, perteneciente a una de las familias encumbradas de la ciudad.

En 1816 participó activamente en rechazar la incursión del Almirante Guillermo Brown en nuestras aguas, además sirvió de mediador para la liberación de la tripulación del marino argentino.

La casa de Villamil fue donde se reunieron los principales conjurados el 1 de octubre de 1820 y juraron liberar a la ciudad, fue el momento de la llamada ”Fragua de Vulcano”.

Después del triunfo de la revolución, Villamil es destacado en misión diplomática para informar a San Martín que se encontraba en Perú, del éxito del movimiento libertador en Guayaquil, cuando las tropas colombianas al mando de Sucre llegaron a Guayaquil, Villamil colabora como oficial del ejército bolivariano donde participa en distintos combates que culminaron con la liberación del territorio de la Audiencia de Quito.

Otros extranjeros que prestaron su apoyo a la independencia

Esteban Amador y Rodríguez, oriundo de Cartagena de Indias; Juan Arauzo (nacido en la localidad de Arequipa); Mariano Arcia (nace en Panamá); Bernardo Alzua y Lamar (oriundo de San Sebastián, España); Pedro de Benavente (nacido en Arequipa, Perú); Sebastián Delgado y Cortejada (nace en Panamá); Juan Barno de Ferrusola (1762-1842, nacido en Gerona, España); José Felipe de Letamendi (1787-1881, venezolano, hermano de Miguel de Letamendi, miembro también del Batallón Numancia); Manuel Loro (nacido en la zona de Vizcaya, España, socio de Manuel de Luzurraga y con él compartía la propiedad de la goleta Alcance); José Joaquín Loboguerrero (español, era contador de aduana); Pedro Morlás (español) radicado desde pequeño en Puerto Cabello, Venezuela, ya en Guayaquil, en 1815 tenía el cargo de Ministro Contador de las Reales Cajas, esposo de Isabel Tinoco y Martínez de Agreda con la cual procrea a Isabelita. Los tres entablaron una estrecha relación amistosa con José de Villamil, y fueron personajes claves en la gesta de Octubre).

Manuel María Montblanc (venezolano, fue Teniente Gobernador y Juez Real de Palenque en el año 1818. Participó como militar en el combate de Yaguachi); José Oyarvide (de origen español); Justo Rivera (nacido en Perú, combatió en el primer combate de Huachi; José Rodayega (de origen vascongado, España. Miembro del Colegio Electoral); Ramón Sobenes (nacido en Panamá); Jerónimo Santa Cruz (nacido en Santa Fe de Bogotá, Colombia. Miembro del Colegio Electoral); Jerónimo Zerda y Chávez (de origen panameño. Regidor en Guayaquil durante la Independencia, miembro de la Junta Conservadora de la Libertad de Imprenta). (I)

Bibliografía

  • Historia del Ecuador, editorial Salvat
  • Diccionario Biográfico de Camilo Destruge, tomo 1, ediciones del Banco Central
  • Ruta viva de la Independencia de Guayaquil, edición de la Municipalidad de Guayaquil.
  • Rumbos de libertad, Víctor González, edición del Archivo Histórico del Guayas.
  • Historia del Ecuador, Efrén Avilés Pino. Edición El Universo.
  • La condición de extranjero en el tránsito de la Colonia a la República en la Nueva Granada 1750-1830. Rodrigo García Estrada. Universidad Andina Simón Bolívar. Año 2012.

Fuente: EL UNIVERSO https://www.eluniverso.com/entretenimiento/2020/10/08/nota/8007877/bicentenario-extranjeros-independencia-guayaquil

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