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¿Ha fracasado la estrategia de la nueva normalidad?

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El objetivo principal de la denominada ‘nueva normalidad’ es encontrar el equilibrio perfecto entre las medidas que permitan proteger la vida de las personas y frenar el coronavirus, y al mismo tiempo proveer a la economía de la flexibilidad necesaria para que se recupere. No obstante, el empeoramiento de la situación en lo primero, y el menor dinamismo de lo segundo han abierto el debate en el mundo de si esta estrategia está fracasando.

(Todo lo que debe saber sobre la ‘nueva normalidad’ en el comercio). 

Las cifras al respecto, al menos, permiten plantear esa pregunta. En cuanto a la expansión de la pandemia, la mayor parte de Europa ya registra más casos que los que tenía en abril y mayo, cuando presentaron sus picos de contagio. Tanto así que, por ejemplo, la capital de España vuelve desde hoy a restricciones estrictas con limitación de movilidad y otras medidas, mientras que las capitales del Viejo Continente incrementan sus restricciones.

(Así recibe la economía la nueva ‘normalidad’). 

Y no solo Europa, Nueva York registra en estos días sus mayores tasas de contagio desde mayo, al igual que otras ciudades.

Y desde la economía es similar, pues la recuperación es menor a la prevista. Mientras ayer Estados Unidos bajó su desempleo a 7,9%, las peticiones de subsidios crecieron 837.000, y multinacionales como Disney o American Airlines anunciaron despidos masivos.

En la principal economía del mundo se conoció también que el gasto está estancado, mientras que los ingresos de los hogares han caído casi 3%. Y la situación en Europa es similar, pues como indican los índices PMI, la reactivación de la industria y el comercio sigue siendo muy lenta. De hecho, todos los países del mundo, incluido Colombia, tendrán una ola de insolvencias en el próximo ejercicio. Incluso, la Ocde en su último informe económico redujo varias décimas su proyección de repunte para la economía mundial en 2021.

(Nueva normalidad cambiará relación de banca y clientes). 

Ante esto, ¿fracasó la nueva normalidad? Según Camilo Pérez, gerente de investigaciones económicas de Banco de Bogotá, “más que hablar de un fracaso, creo que se generaron unas expectativas equivocadas de cómo iba a ser la ‘nueva normalidad’, que íbamos a tener una recuperación económica en ‘V’ y que volveríamos a los niveles previos muy rápido, y eso no va a ser así. Países como Colombia tardarán dos o tres años en regresar a donde estaban, y algunos sectores no se reactivarán por completo hasta dentro de cinco”.

Además, como agrega Pérez, “eso será la ‘nueva normalidad’, tener un nivel de producción inferior por las medidas, que los hogares consuman menos por temor y que las empresas inviertan menos por la incertidumbre”.

Y desde el punto de vista epidemiológico, los expertos apuntan más a una mala implementación de las medidas que a la estrategia en sí. Como afirma Leonardo Briceño Ayala, director del grupo de salud pública de la U. del Rosario, “el principal problema que se ha tenido en la ‘nueva normalidad’ es que no se ha hecho un control de salud publica apropiado en muchos países, y eso lleva a que no se haya solucionado ni el problema sanitario ni el económico y esten empeorando los dos. Quizá los únicos ejemplos de éxito en la implementación sean las naciones del Sudeste Asiático, que han mitigado los rebrotes y, gracias a eso, ven como sus economías están creciendo”.

Principalmente, el experto apunta que países de Europa y Norteamérica no han sabido desarrollar sus sistemas de rastreo de los rebrotes, por lo que estos se han convertido ya en segundas olas de la pandemia, con mayor mortalidad y ocupación de los hospitales, lo que a fin de cuentas supondrá nuevos impactos para las economías. Pero en el lado sanitario, no solo la implementación de los controles ha fallado en la ‘nueva normalidad’, sino que los comportamientos de las personas son el otro eslabón débil.

Como indica Jorge Martín Rodríguez, profesor e investigador de la universidad Javeriana, “realmente los brotes que se están viendo ya se sabía que iban a pasar, pues es muy difícil mantener periodos largos de cuarentena. Al final, abrir la economía supone mayor interacción entre personas, y eso lleva a las nuevas olas. El problema que se ve es por los comportamientos y el incumplimiento de las medidas sanitarias. Ya hay aglomeraciones, personas en las playas y en otros espacios, y eso lleva a más contagios. No es un fracaso, pero hay que hacer cumplir mejor las normas y controles”.

NUEVAS ALERTAS EN COLOMBIA

A pesar de que el país pasó su pico de contagios, el Ministerio de Salud advierte que Colombia también puede sufrir una segunda ola en noviembre como ocurre en el caso de Europa o EE. UU., especialmente porque varias regiones siguen presentando una curva ascendente en las cifras.

De momento, aún falta por ver si la reapertura reciente de Bogotá y la reactivación de diversos sectores en las últimas semanas generará un impulso en la economía nacional, una vez que las cifras epidemiológicas, de momento, mejoran.

Por ahora, el desempleo volvió a descender tras meses de alzas, hasta una tasa de 16,8% y una recuperación de 1,7 millones de trabajos en agosto, y la confianza industrial regresó a positivo por primera vez desde febrero.

Fuente: Portafolio

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