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“Tenemos prohibido chocar la mano con los aficionados”

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Liga Japonesa | Coronavirus El portero del Avispa Fukuoka analiza la situación tras el estado de emergencia

Jon Ander Serantes, con el Avispa Fukuoka.
Jon Ander Serantes, con el Avispa Fukuoka.

El coronavirus ha vuelto a golpear a Japón. El primer ministro Shinzo Abe declaró el estado de emergencia en varias zonas del país para parar el rebrote del COVID-19. Después de frenar el primer impacto en invierno, la primavera ha traído un repunte de casos en el país asiático. Una situación que también afecta a un fútbol cuya Liga está suspendida desde el 25 de febrero. “Jugamos la primera jornada y luego se paró. Estábamos como en España, un poco a la expectativa y pusieron una fecha de vuelta para abril… que luego tuvieron que retrasar. Está siendo complicado. Si todo va bien esperamos volver a jugar en junio”, apunta a MARCA Jon Ander Serantes (Barakaldo, 1989).

El meta, ex del Barakaldo, el Bilbao Athletic, el Lugo, el Leganés… llegó en el mercado de invierno de 2019 al Avispa Fukuoka de la J2 League, la Segunda división de Japón. “Fue un cambio de mentalidad. En el Leganés había tenido grandes temporadas y había jugado en Primera, pero después de las lesiones estaba pasándolo mal y necesitaba un cambio. Empezar de cero en un lugar en el que no me conocieran. Y tomé la decisión acertada. Estoy en un club muy profesional, en el que el trato es genial y el objetivo es ascender a la J1 League. Estamos otros españoles como Juanma Delgado y Carlos Gutiérrez, que te hacen todo más fácil. Aunque ya me defiendo un poco con el japonés para sobrevivir”, bromea

Serantes ha vivido desde Japón cómo la pandemia golpeó primero a China, luego a Asia… y ahora se está extendiendo por Europa y por todo el planeta. “El confinamiento no ha sido obligatorio como en España. La situación era muy tranquila. Había algunos pequeños focos, pero estaban controlados. La vida era casi normal… pero con muchas precauciones. Todo el mundo, incluso antes del coronavirus, llevaba mascarilla para no contagiar. Cumplían el distanciamiento social, hay geles desinfectantes en todos los lugares… Son muy respetuosos y toman medidas sin llegar a tener que obligarles. Es una responsabilidad individual que repercute en lo colectivo. Pero desde la semana pasada los casos han reputando un poco y se han asustado”, señala un portero que explica cómo ha cambiado la situación.

“Hasta hace tres días estábamos entrenando normal. El club no dejaba entrar a nadie, nos prohibió saludar a la gente, hacernos fotos… Trabajábamos con normalidad y jugábamos amistosos contra otros equipos de la zona sin público. Pero en los últimos días han crecido los contagios en la ciudad, con gente cercana al equipo que pueden tener algún posible caso, por lo que nos han mandado a casa. Podemos salir a correr, pero debemos estar en nuestros hogares el mayor tiempo posible. Son 15 días de cuarentena voluntaria”, recalca un Serantes que desvela algunas de las medidas adoptadas desde un primer instante por el Avispa Fukuoka.

“La crisis estalló en Wuhan y cuando comenzó a extenderse nosotros estábamos de pretemporada. Cerraron los entrenamientos, limpiaron todo y prohibieron el contacto con los aficionados. No podían acercase a nosotros ni chocarles la mano ni hacernos fotografías. Llevábamos mascarilla, nos desinfectábamos con geles… El club nos dijo que tuviéramos cuidado, que debíamos informales dónde íbamos o con quién estábamos. Ahora tenemos una aplicación para tomarnos la temperatura y para poner qué hemos hecho durante el día. Es un control más estricto”, destaca en un país en el que se aplazaron los Juegos Olímpicos hasta 2021 y que tiene su Liga parada desde hace mes y medio.

“Posponer los JJ.OO. fue lo más sensato y lógico vista la situación. En Japón, la pandemia estaba controlado desde el principio y pararon la Liga por precaución. Ahora hay algunos casos de jugadores y en los clubes. Sakai, compañero de Iniesta y Samper en el Vissel Kobe, ha dado positivo, por ejemplo. Esperamos volver a jugar pronto. A mí, la verdad, no me gustaría hacerlo a puerta cerrada, porque el fútbol sin aficionados no es fútbol, pero la salud es lo primero”, señala mientras mira con preocupación lo que sucede en España. “Mi madre y mi hermano trabajan en el hospital de Cruces, en Barakaldo, pero están bien. La situación ya no está tan colapsada, pero es algo que te preocupa. Trato de hablar con ellos todo lo que puedo”, confiesa.

Fuente: Marca https://www.marca.com/futbol/liga-japonesa/2020/04/08/5e8c62cc46163f52458b45c2.html

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