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Estamos listos para enfrentar los próximos 150 años: Banco de Bogotá

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El nacimiento del Banco de Bogotá en 1870, marcó el inicio de la banca privada en el país. 150 años después, cuenta con más de seis millones de clientes bancarios activos, 45.000 colaboradores, presencia en 1.000 municipios y 11 países. Esto lo convierte no solo en el segundo banco más grande de Colombia, medido por tamaño de activos, sino en el banco colombiano con mayor presencia internacional, a través de su filial BAC Credomatic, que a la vez es el banco más grande de Centroamérica.

Durante los últimos 32 años, Alejandro Figueroa Jaramillo, ha estado a la batuta, consolidándose como el banquero con mayor trayectoria en el país. Con el paso de los años, ha salido avante de las crisis financieras y económicas (1985, 1999-2000 y 2008-2009), gracias a un adecuado y conservador manejo del riesgo, que en su opinión “es el corazón del manejo de un banco”.

Una visión que comparte Julio Rojas Sarmiento, quien desde hace cuatro años lo acompaña en el banco, actualmente como Chief Financial Officer y encargado de la transformación de la institución. Luego de un destacado paso por la academia con un MBA de Harvard Business School (Baker Scholar) y un BA de Princeton University (‘summa cum laude’), ha trabajado toda su vida en la industria financiera, entre Goldman Sachs en Nueva York en banca de inversión y en el Grupo Aval como asesor financiero.

Juntos asumen el desafío de preparar al Banco de Bogotá para los próximos 150 años. EL TIEMPO dialogó con las dos generaciones, por primera vez:

¿Qué es lo primero que se le viene a la mente en un cumpleaños tan especial como este?

Alejandro Figueroa Jaramillo: Que el Banco de Bogotá es una institución nacional que surge en 1870 y durante el siglo XX, a través de fusiones y adquisiciones, se extiende por todo el país e internacionalmente y hoy en día es una entidad que contribuye de manera sustancial al desarrollo de Colombia. Somos un banco universal: trabajamos con las empresas, los consumidores y el Gobierno.

Julio Rojas Sarmiento: Orgullo de trabajar en una institución que ha logrado vivir 150 años y agradecimiento a todos los colaboradores que lo han hecho posible. Cuando pensamos en cuál es la celebración apropiada, lo que más nos entusiasma es pensar en cómo ayudamos a construir los próximos 150 años, no solo del Banco de Bogotá sino, aún más importante, del país.

Y entiendo que los resultados ameritan una celebración…

Alejandro Figueroa Jaramillo: Es un hecho histórico que, con base en nuestros retornos generados, fuimos galardonados con los cuatro premios más importantes otorgados al sector financiero colombiano. The Banker, Global Finance, Latin Finance y Euromoney eligieron al Banco de Bogotá como el Mejor Banco en Colombia. Esto no es algo común, y representa el impacto positivo que se está logrando.

Julio Rojas Sarmiento: Adicionalmente, resaltaría un premio que por primera vez en la historia fue otorgado a una entidad financiera colombiana. The Banker, propiedad de la publicación Financial Times (FT), reconoció al Banco de Bogotá por desarrollar el mejor proyecto de transformación digital a nivel mundial, lo cual nos confirma que vamos en la dirección correcta.

Para llegar a esta etapa se tuvo que recorrer un largo camino…

Alejandro Figueroa Jaramillo: Uno de los hitos fundamentales fue la llegada del doctor Sarmiento Angulo al banco en 1981, convirtiéndose en el mayor accionista en 1988. Lo digo porque hemos tenido la asesoría permanente de un hombre con gran capacidad y talento. Su apoyo económico y, luego a través de Grupo Aval, y de su presidente el doctor Sarmiento Gutiérrez, ha hecho posible las compras que se iniciaron en 1992, con el Banco de Comercio; en 2006, Megabanco y en el 2010, se da el salto a Centroamérica con la compra del BAC Credomatic.

Tres años después reforzamos el BAC con la compra del BBVA Panamá y el Reformador en Guatemala y, la última adquisición es Multibank Panamá. Esto ha hecho posible el banco que tenemos hoy, el segundo del país en nivel de activos con más de 175 billones de pesos.

Julio Rojas Sarmiento: Tener a una persona como mi abuelo, con su nivel de inteligencia y dedicación permanente al negocio y al país, es una inspiración para todos los que trabajamos en el banco. Considero que no hay mejor manera de liderar que con el ejemplo, y tenemos la buena fortuna de tener el mejor ejemplo posible.

El proceso de consolidación y los reconocimientos obtenidos vienen también por la administración de Luis Carlos Sarmiento Jr., Alejandro Figueroa y Juan María Robledo. Ellos han sido fundamentales en el liderazgo del banco y en el sector financiero colombiano.

¿Cuál ha sido el aporte del banco en lo social?

Julio Rojas Sarmiento: El rol del banco es asignar capital a proyectos personales, profesionales y sociales con oportunidades de crecimiento. Siendo así, el banco se vuelve un multiplicador que permite que las personas y las empresas puedan invertir y capitalizar en sus proyectos.

En el tema de sociedad y sostenibilidad, queremos asegurarnos de capitalizar nuestra capacidad como actor que tiene la posibilidad de generar un impacto muy significativo. En sostenibilidad, por ejemplo, el tema del medio ambiente es crítico. Y uno diría, “bueno, ¿un banco como juega ahí?”: simple, si no hay medio ambiente, nuestra sociedad no sobrevive. Hemos venido desarrollado prácticas internas y externas que apoyan a esta visión, como por ejemplo, la promoción de la movilidad sostenible de nuestros colaboradores y la matriz ambiental que hemos venido implementando en el estudio de proyectos que financiamos.

Alejandro Figueroa Jaramillo: Tenemos, por ejemplo, 450.000 cafeteros vinculados al programa de la cédula de identidad cafetera; financiamos los temas básicos para la población; tenemos gran penetración en el sistema de salud, financiamos clínicas y hospitales, universidades a las que les hacemos grandes aportes y también a la cultura.

Contamos con buses de Educación Financiera que han llegado a más de 170 municipios del país y que han beneficiado a 170.000 colombianos. Desde hace décadas trabajamos con pequeñas empresas a las que les enseñamos a llevar una contabilidad, hacer inventarios; un programa muy bonito en el que hemos desembolsado más de 1,2 billones de pesos. En este momento, estamos desarrollando una aplicación digital para extender este programa por todo el país.

¿Cómo ha sido manejar el riesgo en un entorno como el nuestro?

Alejandro Figueroa Jaramillo: Hoy en día, el corazón del manejo de un banco es el riesgo: crediticio, de liquidez, de mercado, de lavado de activos, operativo, reputacional. Esa es la esencia. A mí me han tocado todas las crisis financieras del país desde los años 80, no sé si esto sea un privilegio.

Fuimos pioneros en manejo del riesgo de lavado de activos, mucho antes de que existieran normas para ello, porque fue una obsesión de la administración del banco protegernos contra ese flagelo. No negociamos dólares en efectivo, salvo en muy pocas excepciones a algunos clientes, tenemos un seguimiento en tiempo real de todas las operaciones, lo cual nos ha permitido avanzar sin ningún problema en ese sentido. Hoy toda la banca tiene ese mismo nivel, pero nosotros lo iniciamos en los años 80.

Julio Rojas Sarmiento: Al final, el negocio bancario depende de la confianza, que se construye sobre la base de un manejo de riesgo conservador y con mucha diligencia. Esto es lo que ha caracterizado al banco en sus primeros 150 años de vida, y lo seguirá siendo para sus próximos 150.

¿Cómo abordan la transformación digital que vive el Banco en estos momentos?

Julio Rojas Sarmiento: La transformación digital tiene un propósito claro: mejorar la experiencia de cliente. Nuestro producto diferenciador al final del día no es el dinero, pues el dinero es un ‘commodity’; 100.000 pesos del Banco de Bogotá son igual a 100.000 pesos de otra entidad. Lo que nos diferencia es realmente el servicio, y la digitalización nos permite ofrecer un mejor servicio.

Fuimos pioneros en Colombia en la venta de productos financieros 100 % digitales, equivalentes a los que se pueden adquirir en una sucursal. Este proceso inició en julio del 2017, y los resultados han materialmente sobrepasado todas las expectativas. Por ejemplo, a enero 2020, el 77 % de las tarjetas de crédito y el 71 % de las cuentas de ahorro que colocamos fueron digitales.

Hemos complementado la oferta de productos digitales con una inversión muy importante en nuestros canales virtuales y en la red de sucursales físicas. Nosotros le estamos apostando a una visión omnicanal, en donde a través de cualquier canal del banco, nuestros clientes tengan una excelente experiencia. En las sucursales, que siguen siendo muy valiosas para nuestros clientes en relación a ciertas transacciones, estamos habilitando herramientas para que las ventas sean mucho más rápidas, sin papeles, y con menos tiempo de espera. Además, las estamos volviendo más amigables, con zonas de wifi gratis, café y espacios de trabajo común.

Finalmente, tener la posibilidad de trabajar en este proyecto con el Grupo Aval y ADL nos brinda una ventaja competitiva muy valiosa, pues nos permite aprovechar nuestra escala como grupo financiero.

Alejandro Figueroa Jaramillo: Hoy en día el 70 % de la población tiene menos de 35 años y en el banco el 70 % de los colaboradores tienen menos de 35 años. Ellos tienen un modo de ver el mundo totalmente distinto al que teníamos nosotros cuando teníamos 35 años. Las instituciones hay que estarlas adaptando permanentemente a ese cambio.

¿Y cómo logran estos cambios?

Julio Rojas Sarmiento: La transformación más profunda e importante del banco no es la digitalización. Es la adopción de una cultura que acompaña nuestra estrategia de trasformación al primar el agilismo, el trabajo colaborativo y una mentalidad de aprendizaje constante. Esta cultura permite atraer el mejor talento, desarrollarlo a lo largo del tiempo con retos y oportunidades de crecimiento, y proveerle bienestar a los colaboradores para que se sientan en casa y orgullosos con sus aportes a los logros del banco.

Por ejemplo, algo que personifica este cambio cultural es el plan significativo de inversión en nuestra sede de dirección general en Bogotá, donde estamos finalizando el diseño y adecuación de espacios de talla mundial, para la práctica de una vida sana y con diferentes opciones de entretenimiento.

¿Cuánto tiempo les tomará esa transformación?

Alejandro Figueroa Jaramillo: Este es un proceso que nunca termina. En el momento en que uno se sienta satisfecho, no está retándose suficientemente. Durante toda mi trayectoria como presidente del banco, ésta siempre ha sido mi filosofía.

En el marco de la celebración de nuestros 150 años, quiero manifestar un profundo agradecimiento a quienes han hecho posible el progreso de la entidad a lo largo de los años.

El Grupo Aval ha sido fundamental en la sostenibilidad y crecimiento del Banco. Desde el Grupo se establecen las políticas corporativas y de manejo de los riesgos indicados por la Superintendencia Financiera. Los doctores Luis Carlos Sarmiento Angulo y Luis Carlos Sarmiento Gutiérrez apoyan de manera permanente al equipo directivo, especialmente en sus decisiones estratégicas. A ellos, gracias por la confianza.

El conocimiento sobre los diversos sectores de la economía y la experiencia de los miembros de la Junta Directiva han sido factor fundamental para el manejo ortodoxo del crédito y para el control interno de la entidad. Y en este punto quiero hacer un especial reconocimiento a Juan María Robledo, mi compañero y amigo, mi gran apoyo en el manejo de esta institución durante todos estos años.

Los resultados que con orgullo compartimos han sido posibles gracias a la confianza depositada por todos nuestros clientes, que son la razón de ser de nuestra organización.

El éxito sostenido de nuestra estrategia es el resultado del trabajo dedicado de nuestros colaboradores tanto en el Banco como en las filiales. Con su conocimiento, motivación, mística y amor por la institución, han hecho posible que podamos celebrar con gran orgullo nuestros primeros 150 años al servicio de los colombianos, trabajando por la construcción de un mejor país, con más y mejores oportunidades.

‘La de los años 80, la crisis más dura que enfrenté’

Con 47 años en la banca, Alejandro Figueroa, presidente del Banco de Bogotá, ha tenido que lidiar con buena parte de las crisis financieras y económicas que ha atravesado el país, siendo la de los años 80, a su juicio, la más dura que ha debido enfrentar.

Recuerda que “se juntaron varias cosas: la crisis macroeconómica del país por la situación de balanza cambiaria y de deuda del gobierno. Los bancos grandes teníamos el mismo problema y necesitábamos refinanciar nuestras deudas, una labor muy compleja que duró cerca de tres años. Esta negociación (con prestamistas internacionales) debía ir a la par con la del gobierno, fue la época de los famosos créditos Jumbo, Concorde y Challenger. El Gobierno y nosotros, negociando, pero todo estaba amarrado porque a los bancos nos decían que mientras el Gobierno no refinanciara, no nos refinanciaban a nosotros, y al Gobierno le decían que mientras los bancos no arreglaran su problema, tampoco lo refinanciaban. Entonces fue una labor muy bonita en la que participaron la Superintendencia Bancaria de entonces, Planeación Nacional, el Banco de la República, las superintendencias de Panamá y Nassau y la Reserva Federal… había que tener permisos de todos los reguladores mencionados… fue la crisis más compleja de todas”.El Banco de Bogotá hace parte de Grupo Aval, cuyo mayor accionista es también propietario de EL TIEMPO

En este primer siglo y medio, la entidad ha sido artífice de grandes cambios para el sistema financiero colombiano

1870

El Banco de Bogotá abre sus puertas por primera vez al público el 15 de noviembre de ese año y se constituye en la primera institución financiera privada creada en el país, dando inicio así a la era de la banca privada en Colombia. El capital con el que la entidad inició operaciones fue de 500.000 pesos.

1922

Comienza la expansión del banco con la apertura de su primera sucursal en Girardot, Cundinamarca, siendo así pionera en establecer un sistema de sucursales que al día de hoy suma 600 oficinas en más de 1.000 municipios del país, los cuales atiende, además, a través de sus corresponsales bancarios.

1960

Fue la primera entidad financiera que introdujo el Aerobanco, servicio dirigido a resolver las dificultades de comunicación y transporte de efectivo en el país. Nueve años más tarde (1969), trajo el sistema de tarjetas de crédito, Credibanco, como concesionario del Bank of America.

1967

Comienza el proceso de internacionalización del banco con la apertura de su primera oficina en Panamá, siendo el primero en tener operaciones en el exterior. En 1974 establece una oficina en Nueva York, operación que fue complementada en 1977 con la creación del Banco de Bogotá Trust Company.

1987

El Banco de Bogotá entra a la Organización Luis Carlos Sarmiento Angulo, con lo que logra su consolidación y desarrollo en el sistema financiero nacional, tras 117 años de operaciones. El ingreso de banquero a la entidad se dio en 1981, y siete años más tarde se convirtió en su mayor accionista.

2006

Se fusiona con Megabanco, lo que le permite al Banco de Bogotá ampliar su oferta de productos y servicios como banco universal y avanzar en su meta de bancarización e incursión en el mercado de libranzas, crédito de vehículos, banca social y microcrédito. En 1992 había hecho lo propio con el Banco del Comercio.

2010

Adquiere al Bac Credomatic, conglomerado financiero líder en Centroamérica, una de las movidas más importantes en su proceso de expansión internacional, con lo que logra llegar a 11 países. Gracias a la iniciativa, los clientes locales y regionales tienen un canal de acceso a un mercado potente y en constante evolución.

2011

Primera emisión de bonos en el mercado internacional por 600 millones de dólares, monto que refleja la clara confianza de los inversionistas en la entidad. Un año después incursiona en el mercado hipotecario, dentro de su compromiso con el país y los colombianos que anhelan cumplir su sueño de tener vivienda propia.

2020

En la última década, el banco ha continuado su fortalecimiento, logrando ser un referente bancario en los países donde opera. El salto a lo digital es el siguiente nivel con la llegada de los primeros 150 años. La meta es grande: digitalizar sus cerca de 600 sucursales, de las cuales 75 estarán listas este año.

ECONOMÍA Y NEGOCIOS

Fuente: El Tiempo https://www.eltiempo.com/economia/empresas/estamos-listos-para-enfrentar-los-retos-de-los-proximos-150-anos-banco-de-bogota-465136

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